lunes, 31 de marzo de 2008

Cuestión de peso

Hace aproximadamente kince meses, mis míseros ciento sesenta centímetros de estatura aguantaban, heroicamente, casi setenta kilos de grasas saturadas, incluída una gelatinosa y prominente panza, unas llantazas k se asemejaban a un salvavidas incorporado, una papada k ocultaba y ninguneaba mi manzana de Adan, y unos cachetes de marrano. Es decir, hace kince meses era un res, casi un hipopótamo, un camote con piernas, un paketito, como me bautizaron por ahí.

En sólo cinko años, pasé de talla 28 a 32 en pantalón. De 16 a M en polos. Los cuellos de las kamisas no me cerraban. Tenía 23 años pero aparentaba un señor divorciado y gordinflón. Nada me kedaba bien. Nada. Sin embargo, yo seguía tragando. Total, así me kieren, decía yo. Y sí pues, nose cómo con ese decrépito y calamitoso estado físico, mi enamorada de ese entonces me kería. Sí, estaba con enamorada, créanlo. En esa época, k alguién me de bola ya era caso raro, k estén conmigo era inexplicable. El amor es ciego, dicen.

Es k ser chato y gordo es, tal vez, la peor mezcla física k exista en un ser humano. Analizemos, ser alto y gordo es un gordito rikotón, un peluche, o un fuerzudo vip. Ser chato y flaco puede ser un habilidoso deportista, o un lindo chatito. Pero ¿chato y gordo?, ¿k mierda es eso?, es un deforme total. Un aj.

Lima es la culpable de todo ello. La vida sedentaria, sanguchera y alcoholizada k Lima me regaló, después de acabar el colegio, hicieron k mi cuerpo se metamorfoseara y empezara a crecer horizontalmente, mas no verticalmente, como yo, hasta ahora, sueño. Y lo peor de todo es k frente al espejo yo me veía flaco y musculoso. Es decir, era un anoréxico de la gordura. Pero la verdad es k me estaba afeando, estaba feo, era un feo. La atracción k alguna vez tuve, si es k la tuve, había desaparecido. Mi chika, terminándome, me lo hizo saber.

Con esos numerosos kilos en mi haber, viajé a gringolandia, de donde mi hermana, una chika flaca y patilarga, había regresado con casi diez kilos de más. Osea, los pronósticos y predicciones sobre mi futuro peso eran de los más pesimistas. Daniel va regresar hecho un Zambo Cavero, pensaban todos.

Casi medio año después regresé, y ni mi mamá me reconoció. Los campeonatos de fútbol, un gimnasio gratis, la tristeza, la ausencia de cervezas y whiskies, un menú diario conformado por frijoles y sopas Ramen, y mi autoestima, habían hecho k este humilde servidor pierda, como por arte de magia, trece kilos. No había crecido ni un puto milímetro, ni un ápice, ni un carajo, pero había perdido trece kilos. Ahora pesaba 57 kilos. De viejo gordinflón pasé a ser un risueño kinceañero. Tuve k conseguirme correas nuevas para k no se me caigan los pantalones, y regresar a la sección niños a comprarme ropa.

De eso ya han pasado tres meses, y otra vez Lima, la horrible, me está pasando factura. Acá no hay gimnasios gratis, ni juego pelota seguido, la comida criolla y casera es irresistible, y las cervezas son el pan de cada fin de semana. Sesenta y dos kilos avalan, desgraciadamente, mi afirmación.

Pero esta vez no se repetirá la historia. A partir de mañana el Pentagonito será mi point diario; las gaseosas, las chomp y las markesitas de vainilla desaparecerán de mi menú; el agua y las galletas de soda reemplazarán al alcohol y a los sanguchones; y las vainitas y lechugas serán mis mejores amigas.

¿Gordo otra vez?, ¡'ta 'on, nikagando!.

7 comentarios:

Melisa Marin dijo...

Porke me has puesto "en nada"
Ke tan malo esta el post? :(

Waldo Dominguez dijo...

tengo hambreeee
vamos a comer un sanguchee
con harta mayonesaa y cremas de todos los colores..

rico rico rico

y unas papitas al hilo....


¿que dijiste.. que alejarse de las tentaciones era facil?

provecho con los ejercicios.

Danielits dijo...

Yo te kiero gordo, flaco, rechoncho
eso no importa...

Igual te kiero danielilloy te extraño horrores.
Habla unos anticuchitos jajajaja

espero verte pronto.

muak !!!

Daniel dijo...

Melissa marin: no, no eta malo, solo respond tu pregunta.

Waldo Dominguez: jajaja, no es para nada facil... pero no me tienes

Danielits: misio tb me kieres?

Waldo Dominguez dijo...

Bueno igual viviras.

sino te vuelves krishna y comes.. emm.. em.. nada.. q engorde.

de todas mangas es bueno tb hacer ejercicio y dormir bien

zzzzz

ñam ñam...
seguro q no keles papitas fritas?

yum!

peregrino dijo...

Hey tienes tus fans.

Todos luchamos contra la gordura, excepto algunos suertudos que nacieron con una tenia incluida.

Nos leemos.

Anónimo dijo...

Hola "chato" (aunque deba decirte daniel)

Encontré tu blog de casualidad, navegando por internet, buscando unas imágenes que quería para mi hijo.
Tengo los 26 que tú tenías hace dos años y estoy ad portas de los 27 con un niño de un año, experimentando muchas de las sensaciones que aquí he leído.

Me he tomado el trabajo de leer todo tu blog, no fue difícil, me resultó divertido. De hecho me estás ayudando a experimentar un momento muy difícil de mi vida y hasta me inspiraste a escribir una carta. Te lo agradezco. Hacía mucho que no leía blogs y hacía mucho que no hacía un post, aproximadamente dos años, en donde tú dejaste de escribir y yo también.

No sé si leerás este comentario, es más, no sé si revisarás esta entrada. Escribo aquí porque sé que muy pocas personas (incluyéndote) leerán esto. Sea como fuere, no encontré forma de escribirte un mensaje personal. El tema es que quiero aprovechar la ocasión para agradecerte por haberme acompañado en cada momento de tristeza que he tenido y en el cual he escapado a un post tuyo. Has sido un amigo silente, fiel, divertido, inusual, que, sin saberlo, me sacó de mi cotidianeidad y me introdujo en la suya, haciendo que la tristeza que cargo me sea más ligera. No sé a cuántas personas les habrá sucedido esto pero a mí me ayudaste mucho. Gracias por no haber cerrado tu blog.

No sé si seguirás trabajando en el mismo lugar, no sé si te reconciliaste con M o si conseguiste nueva novia, no sé si seguirás a término medio, si estarás flaco o si habrás engordado otra vez, no sé si tendrás nuevamente un blog. Lo que sí sé es que tu compañía me ha resultado genial.

Ojalá leas esto algún día. Ahora que ya terminé de leerte pues....creo que volveré a los capítulos de naruto (sí, veo naruto y qué) para evitar que en mis tiempos libres se me suba la pena a la cabeza. De rato en rato volveré a ver si me has respondido

Un saludo y un gusto haberte conocido, aunque sea por diferido

Kathy